
La Superintendencia Nacional de Salud (Supersalud) extendió por un año más la medida de intervención administrativa forzosa para administrar la Nueva EPS, inicialmente implementada el 3 de abril del 2024 mediante la Resolución 2024160000003012-6. La decisión se basa en la persistencia de las condiciones que originaron esta acción regulatoria, específicamente relacionadas con incumplimientos normativos en aspectos financieros y deficiencias en la prestación de servicios a los usuarios.
Durante la vigencia de esta intervención, se evidenció que la Nueva EPS continúa sin reportar oportunamente sus estados financieros ante la autoridad sanitaria, un hecho que impide a la Supersalud contar con información precisa para evaluar la situación financiera real de la entidad. Por esta razón, la Supersalud urgió nuevamente a la EPS a cumplir con esta obligación regulatoria.
Con esta prórroga, la Supersalud busca asegurar la transparencia en la gestión financiera y operativa de la EPS, además de garantizar la continuidad en la prestación de servicios para más de 11 millones de usuarios afiliados, posicionándose como la EPS con mayor número de afiliados en Colombia.
Razones para extender la intervención forzosa a la Nueva EPS
La decisión de prorrogar la intervención forzosa responde a múltiples factores críticos que persisten desde la medida inicial. Principalmente, la Supersalud identificó incumplimientos financieros graves, tales como la insuficiencia en el patrimonio requerido y fallas significativas en el régimen especial de reservas técnicas, que son fundamentales para garantizar la sostenibilidad económica y operativa de la EPS.
Además, la falta de entrega de los estados financieros correspondientes al año 2023 genera incertidumbre sobre la verdadera magnitud de la crisis económica que enfrenta la Nueva EPS. La falta de estos documentos impide evaluar correctamente los avances o retrocesos de las medidas aplicadas durante el primer año de intervención, y dificulta la elaboración de estrategias adecuadas para la recuperación de la entidad.
Por otra parte, el contexto de crisis generalizada del sistema de salud colombiano profundiza esta problemática. La Nueva EPS, al igual que otras entidades administradoras de planes de beneficios, enfrenta presiones financieras significativas, reflejadas en el incumplimiento recurrente de pagos a hospitales y clínicas, situación reportada constantemente en los estudios financieros sectoriales, como los realizados por la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas (ACHC).
Implicaciones y desafíos tras la prórroga
La extensión de la intervención trae consigo importantes desafíos regulatorios, administrativos y financieros para la Nueva EPS y el sector salud en general. La Supersalud mantiene la expectativa de que, bajo esta medida prolongada, la EPS implemente ajustes estructurales definitivos para corregir las falencias que ponen en riesgo la adecuada atención en salud y la estabilidad financiera de la entidad.
Asimismo, se espera que el actual interventor publique durante el mes de abril los estados financieros correspondientes al periodo 2023, ofreciendo claridad a la opinión pública y permitiendo un diagnóstico completo sobre la situación económica actual de la EPS. Esta información será crucial para determinar acciones futuras, incluyendo la posibilidad de finalizar o ajustar nuevamente la intervención.
Finalmente, la prórroga pone de manifiesto la necesidad urgente de reformas estructurales en el sistema de salud colombiano. La persistente crisis financiera de varias EPS exige acciones gubernamentales efectivas y oportunas que permitan garantizar la sostenibilidad del sector y, sobre todo, asegurar una atención digna, eficiente y continua para todos los afiliados del país.